Han pasado 24 años desde que Johann Mühlegg, un joven deportista alemán nacionalizado español, se convirtiese en leyenda y villano con unas horas de diferencia. Juanito, como se le empezó a apodar entonces por su hazaña, había conseguido lo que nadie había hecho en treinta años: ganar un oro –tres– en los Juegos Olímpicos de Invierno. Era en Salt Lake City 2002. La primera de las medallas la había logrado Mühlegg en 10 kilómetros + 10 de persecución, la segunda, en 30 kilómetros y la última, en 50 kilómetros. Sin embargo, como llegaron, se fueron y con ello su carrera cayó en picado . En un control de orina realizado durante los días de competición y tras haber finalizado ya las dos primeras de las pruebas en las que había ganado, se encontraron restos de darbepoetina. El resultado se conoció el día que se había alzado con la última de las medallas de oro, que le fue retirada de inmediato y quedó descalificado de la prueba. Las otras dos tuvo que devolverlas en 2003, cuando el Tribunal de Arbitraje Deportivo dijo que también tenía que ser descalificado. Mühlegg, que siempre ha defendido su inocencia, fue suspendido así del deporte durante dos años, aunque finalmente se acabó retirando en 2004 , antes de que terminara ese periodo, y cuando tenía 34 años. Nacido en Alemania en 1970, Johann Mühlegg compitió con su país de origen en los años 90 en la disciplina de esquí de fondo. Aunque obtuvo buenos resultados, no logró subirse a ningún pódium , tal como puede verse en su perfil en la página de los Juegos Olímpicos. La mejor marca que consiguió fue un cuarto puesto en Lillehammer 1994. Después de ser suspendido en el equipo de Alemania «por su comportamiento aberrante», en el que se incluia «llevar y beber de una botella con agua bendita», en noviembre de 1999 , obtuvo la nacionalidad española. Menos de un mes después se proclamó ganador de la Copa del Mundo de Esquí de Fondo 1999-2000. Y a los dos años, en 2001, se hizo con un oro y una plata en Lahti (Finlandia), algo que también le valió para convertirse en el primer español en conseguir un oro en un Mundial de esquí. Tras el escándalo en los Juegos de Salt Lake City 2002 y las posteriores sanciones y suspensiones que llevaron a su retirada, se marchó a vivir a Brasil , donde fundó una empresa de construcción. Más de medio siglo después de la llegada de aquel oro de Paquito Fernández Ochoa, los ojos están puestos este jueves en el esquiador español, dos veces campeón del mundo, Oriol Cardona , que puede repetir ese resultado en los Juegos de Milán-Cortina de 2026. Tras el oro de Fernández Ochoa en Sapporo 1972, hace ya 54 años, han llegado al palmarés de España tres bronces –Blanca Fernández Ochoa en Alberetville 1992, y Javier Fernández y Regino Hernández en Pyeongchan 2018y una plata, de Queralt Castellet en Pekín 2022.