Petritegi celebra 500 años cultivando manzana: el legado que mantiene
Petritegi y 500 años de cultivo de manzana en Euskadi
La historia de Petritegi y sus 500 años de cultivo de manzana en Euskadi se remonta al año 1526. Desde entonces, la familia ha mantenido una actividad ininterrumpida ligada a la tierra, consolidándose como uno de los referentes históricos del sector sidrero guipuzcoano.
El aniversario de Petritegi no es solo una cifra redonda. Supone la constatación documental de cinco siglos de explotación agrícola dedicada a la producción de manzana y a la elaboración de sidra natural. Este dato convierte a la casa en una de las explotaciones familiares más antiguas del territorio con actividad acreditada.
Un legado documentado desde el siglo XVI
La referencia histórica sitúa en el primer tercio del siglo XVI el inicio de la actividad agrícola vinculada a la familia. En aquel momento, la manzana ya era un cultivo estratégico en Gipuzkoa, tanto para el autoconsumo como para la producción de sidra, bebida fundamental en la dieta vasca.
La sidra no solo formaba parte de la alimentación cotidiana. También era un producto de intercambio y abastecimiento en rutas marítimas. La estabilidad y durabilidad de la bebida la convertían en una alternativa segura al agua en largas travesías.
La evolución de la sidra vasca a lo largo de cinco siglos
Durante estos 500 años, el modelo productivo ha cambiado radicalmente. De los lagares rudimentarios y la producción doméstica se ha pasado a instalaciones modernas, con control de calidad, certificaciones y procesos técnicos adaptados a la normativa vigente.
En este contexto, Petritegi ha sabido mantener el equilibrio entre tradición e innovación. La base sigue siendo la misma: la manzana como materia prima esencial. Sin embargo, la gestión del manzanal, la selección varietal y los sistemas de prensado y fermentación han evolucionado para responder a un mercado cada vez más exigente.
El peso económico y cultural de la sidra en Gipuzkoa
El sector sidrero constituye uno de los pilares agroalimentarios del territorio. Según datos del Gobierno Vasco, disponibles en el portal institucional de la administración autonómica, la producción de sidra natural forma parte del patrimonio gastronómico y cultural de Euskadi.
La campaña de sidra moviliza cada año a miles de personas durante la temporada de txotx, generando impacto económico en hostelería, turismo y comercio local. En este escenario, el 500 aniversario de Petritegi adquiere una dimensión que trasciende lo empresarial.
El manzanal como elemento estratégico
El cultivo de la manzana destinada a sidra requiere condiciones específicas de clima y suelo. Gipuzkoa reúne características óptimas para el desarrollo de variedades autóctonas adaptadas a la producción de sidra natural.
- Clima atlántico con precipitaciones regulares.
- Suelos fértiles con buena capacidad de drenaje.
- Variedades locales adaptadas históricamente al entorno.
En los últimos años, el sector ha apostado por reforzar la plantación de manzanos locales para reducir la dependencia de materia prima importada. Esta estrategia refuerza la identidad del producto y mejora la trazabilidad.
Tradición familiar y relevo generacional
Uno de los factores que explica la continuidad de Petritegi durante 500 años es la transmisión intergeneracional. La gestión familiar ha permitido preservar técnicas, conocimientos y vínculos con la tierra.
El relevo generacional representa hoy uno de los principales desafíos del sector primario. Mantener explotaciones activas durante siglos exige adaptación constante a cambios económicos, normativos y sociales.
Petritegi 500 años: un símbolo de resiliencia agrícola
Celebrar 500 años de cultivo de manzana no es un hecho habitual en el panorama agroalimentario europeo. La cifra refleja estabilidad, arraigo territorial y capacidad de transformación ante contextos históricos muy distintos: guerras, crisis económicas, cambios de régimen y revoluciones tecnológicas.
Desde el siglo XVI hasta 2026, Petritegi ha atravesado etapas de expansión y periodos de dificultad. Sin embargo, la base productiva ha permanecido: la manzana y la elaboración de sidra como eje central de su actividad.
El aniversario sirve también para visibilizar la importancia del sector agrícola tradicional en un momento en el que la sostenibilidad, el consumo de proximidad y la recuperación de variedades autóctonas cobran protagonismo.
Un referente en la identidad gastronómica vasca
La sidra vasca forma parte del imaginario colectivo de Euskadi. Las sidrerías son espacios de encuentro social y cultural. El ritual del txotx, la degustación directa de la kupela y el menú tradicional consolidan una experiencia singular.
En este contexto, Petritegi y sus 500 años representan algo más que una trayectoria empresarial. Simbolizan la continuidad de un modelo agrícola que ha sabido adaptarse sin perder su esencia.
En 2026, Petritegi celebra 500 años cultivando manzana y reafirma su compromiso con la sidra vasca y con el territorio que ha sostenido su actividad durante medio milenio. Una cifra que sitúa a la casa sidrera en un lugar destacado dentro de la historia agrícola de Euskadi.
