El dinero que debes tener en la cuenta bancaria para ser considerado de clase media-alta en 2026
La clase media en España fue durante décadas un grupo amplio y reconocible. No se trataba de grandes fortunas, pero sí de hogares capaces de pagar una hipoteca en un plazo razonable, asumir la letra del coche, permitirse vacaciones familiares, salir a cenar de vez en cuando y, además, ahorrar algo cada mes. Sin embargo, con el paso del tiempo y el aumento del coste de la vida, esa franja se ha ido estrechando. Hoy muchos expertos hablan de una sociedad cada vez más polarizada, donde la distancia entre quienes llegan con holgura a fin de mes y quienes apenas cubren lo básico es mayor que hace años.
Dentro de esa antigua clase media también existían diferencias: no era lo mismo una familia situada en el tramo alto que otra en el bajo. Esa fractura interna es, precisamente, la que hace que algunos analistas anticipen un futuro con menos “zona intermedia” y más contraste entre rentas acomodadas y rentas ajustadas, especialmente en grandes ciudades donde el alquiler y los servicios absorben buena parte del salario.
En este contexto, vuelve la pregunta: ¿cuánto hay que ganar en 2026 para ser considerado clase media-alta en España?
El punto de partida: la renta mediana
Para responder, los organismos internacionales utilizan un concepto clave: la renta mediana. La OCDE establece que las clases sociales se calculan en función de este indicador.
Según los últimos datos citados por el CIS correspondientes a 2023, la renta mediana en España se sitúa en 1.935,5 euros mensuales. A partir de ahí:
- Clase baja: por debajo del 75 % de la mediana.
- Clase media: entre el 75 % y el 200 % de la mediana.
- Clase alta: por encima del 200 %.
La llamada clase media-alta se ubicaría en la parte superior de esa franja intermedia, es decir, cerca del 200 % de la renta mediana, pero sin superarlo claramente.
Si tomamos como referencia ese 200%, estaríamos hablando de unos 3.870 euros mensuales brutos aproximadamente por persona como umbral orientativo en 2026, siempre partiendo de la mediana actual.
El matiz fiscal: otra forma de medirlo
El enfoque cambia si se atiende a criterios fiscales. El Gestha (Sindicato de Técnicos de Hacienda) sitúa la clase alta a partir de unos 43.200 euros brutos anuales. Para este organismo, la clase media se movería entre 16.200 y 43.200 euros al año.
Eso significa que el tramo más alto de esa horquilla, cercano a los 40.000–43.000 euros brutos anuales, podría considerarse clase media-alta desde una perspectiva tributaria. Pero esta clasificación tampoco tiene en cuenta factores como el número de hijos, el tipo de vivienda o el lugar de residencia.
Madrid y Barcelona: el factor territorio
Vivir en Madrid o Barcelona cambia por completo la percepción económica. El coste del alquiler, la cesta de la compra y los servicios básicos es sensiblemente superior al de muchas capitales de provincia o municipios rurales.
Así, un salario de 3.500 o 4.000 euros mensuales puede proporcionar sensación de estabilidad en una ciudad mediana, pero resultar ajustado si se afronta una hipoteca elevada o un alquiler superior a 1.500 euros en zonas tensionadas.
Por eso, más que una cifra cerrada, lo que existe es un rango aproximado condicionado por el territorio.
No solo importa el sueldo
Los datos de la Agencia Tributaria revelan además que, en los tramos más altos de renta, el salario deja de ser la única fuente de ingresos. Aumenta el peso de rentas del capital, alquileres, inversiones o actividad empresarial.
En grandes ciudades, estas rentas no salariales pueden superar el 13% del total de ingresos en los tramos elevados. En municipios pequeños, ese porcentaje cae de forma significativa. Esta diferencia explica por qué dos personas con sueldos similares pueden situarse en posiciones económicas muy distintas si una de ellas diversifica ingresos.
Entonces, ¿cuál es la cifra en 2026?
Tomando como referencia la metodología de la OCDE y la mediana disponible, para ser considerado clase media-alta en 2026 habría que situarse cerca del 200 % de la renta mediana, es decir, en torno a los 3.800–4.000 euros mensuales brutos por persona.
No obstante, esa cifra no es universal. Depende de:
- La ciudad o comunidad autónoma.
- El número de miembros del hogar.
- Si los ingresos proceden solo del salario o también del capital.
- El nivel de endeudamiento (hipoteca, préstamos).
Más que un número exacto, existe un marco orientativo. La clase media-alta en 2026 no se define solo por lo que se cobra, sino por la capacidad real de mantener estabilidad, ahorro y cierto margen de consumo sin que el coste de la vida absorba todo el ingreso.
