Un experto inmobiliario advierte sobre la insolvencia de la demanda de la vivienda: "La gente quiere comprar, pero no tiene dinero"
El mercado inmobiliario español se enfrenta a un cambio de ciclo marcado por la pérdida de capacidad adquisitiva de los potenciales compradores, según el diagnóstico del experto Sergio Gutiérrez.
En un análisis difundido a través de sus canales digitales, el también creador de contenido advierte que la demanda de vivienda ha alcanzado el límite de su resistencia frente a la escalada de precios registrada en los últimos años.
Gutiérrez explica que, durante un tiempo, los incrementos fueron asumibles porque existía margen económico, pero esa etapa ha concluido: "Hemos llegado al límite", afirma rotundo. El experto basa su valoración en datos respaldados por CaixaBank, que certifican que el alza continuada de los costes está expulsando del mercado a un número creciente de hogares.
La clave del fenómeno, matiza Gutiérrez, no reside en una disminución de la necesidad de acceder a una vivienda, sino en la imposibilidad material de hacerlo. "Las personas siguen queriendo comprar o necesitando comprar, pero no tienen dinero para hacerlo o no tienen financiación suficiente", sostiene.
Esta insolvencia sobrevenida afecta con especial intensidad a las grandes ciudades, donde los precios han marcado máximos históricos y el desajuste entre lo que se pide y lo que se puede pagar resulta más acusado.
Ante esta realidad, muchos compradores optan por buscar alternativas en la periferia, sacrificando tiempo de desplazamiento a cambio de un ahorro sustancial en la adquisición.
Las grandes ciudades sufren el mayor impacto del estancamiento
Gutiérrez pronostica la consolidación de un mercado a dos velocidades claramente diferenciadas. Por un lado, los núcleos urbanos de mayor tamaño experimentarán un estancamiento en sus precios e incluso descensos en determinadas zonas, al verse privados de una parte de la demanda que antes los sostenía.
Por otro lado, las áreas metropolitanas y el extrarradio continuarán registrando subidas, alimentadas por esos mismos compradores que buscan un ajuste económico.
"Esta situación afectará especialmente a las grandes ciudades, donde el precio está en máximos y la gente ya no quiere comprar allí porque no les compensa o no pueden", explica el analista, que ilustra el fenómeno con un ejemplo: "prefieren hacer una hora de coche o tren de cada día, pero ahorrarse 100.000 o 200.000 euros del precio de su vivienda".
El experto lanza una pregunta abierta a sus seguidores: "¿Veremos pinchazo de burbuja este año?", una cuestión que por ahora queda sin respuesta pero que sintetiza la incertidumbre del sector.
