MG7: la berlina china que pone nerviosos a Octavia y Civic
MG ha pasado de ser una curiosidad británica a un actor serio en Europa bajo el paraguas de SAIC Motor. En 2025, el MG ZS volvió a situarse entre los modelos más matriculados en España, según datos de ANFAC, y la marca superó en volumen a fabricantes históricos. En ese contexto aparece el MG7, una berlina de 4.884 mm de longitud y planteamiento abiertamente térmico.
Su silueta fastback, el capó largo y las cuatro salidas de escape evocan inevitablemente al Audi RS7. Pero aquí no hablamos de un V8 ni de 600 CV. Hablamos de otra filosofía: mucho coche por poco dinero, con cifras que, sobre el papel, descolocan a más de uno.
El dato que cambia la conversación es el precio: en China, el MG7 arranca en el equivalente a unos 20.000 euros y puede rozar los 30.000 en su versión más potente. Es decir, territorio de compacto europeo bien equipado… con tamaño de berlina casi del segmento E.
MG7: 4,9 metros, 500 litros y hasta 257 CV
Dos motores turbo y cambio de doble embrague
La gama es sencilla: un 1.5 turbo de 185 CV y 300 Nm, y un 2.0 turbo que escala hasta 257 CV y 405 Nm. Ambos asociados a una caja automática de doble embrague. El 2.0T es el que mejor encaja con la estética agresiva: aceleración en el entorno de los 6,5 segundos en el 0-100 km/h según datos del fabricante.
No hay hibridación ligera, ni enchufe, ni etiqueta ECO. Gasolina pura. Eso, en Europa, no es un detalle menor.
Más grande que un Octavia… y más barato
Con 4.884 mm de largo, el MG7 supera claramente a un Skoda Octavia (4.689 mm) y también a un Honda Civic (4.551 mm). El maletero declara 500 litros, una cifra competitiva frente a berlinas tradicionales.
- Longitud: 4.884 mm
- Ancho: 1.889 mm
- Maletero: 500 litros
- Potencia máxima: 257 CV
La estrategia es evidente: ofrecer más tamaño por menos dinero. Donde un europeo te pide 35.000 o 40.000 euros por una berlina bien equipada, MG baja el listón de entrada de forma drástica en su mercado local.
El problema europeo: emisiones y normativa CAFE
La normativa europea de emisiones de CO₂ (Reglamento UE 2019/631) obliga a los fabricantes a cumplir objetivos medios cada vez más estrictos. Cada gramo de CO₂ que supere el límite implica sanciones económicas por vehículo matriculado. Y una berlina gasolina de hasta 257 CV no ayuda precisamente a rebajar la media.
MG ha equilibrado su gama en Europa con eléctricos y versiones híbridas enchufables para compensar emisiones. Introducir un modelo exclusivamente térmico tensionaría esa balanza. De hecho, la propia Comisión Europea ha reiterado que los objetivos para 2030 endurecerán aún más el marco regulatorio.
¿Significa eso que el MG7 no tiene cabida? No necesariamente. Pero sí que, tal como está configurado hoy, no encaja con la estrategia europea de la marca.
Diseño aspiracional, tecnología correcta
Por dentro, el MG7 apuesta por doble pantalla digital y un habitáculo orientado al conductor. No llega al refinamiento de un Skoda Superb, pero tampoco pretende jugar en esa liga tecnológica. Es un coche de vocación económica con traje deportivo.
Incluye asistentes habituales en su mercado: control de crucero adaptativo, frenada automática de emergencia y alerta de cambio de carril, según especificaciones oficiales. La sensación general no es de low-cost desnudo, sino de producto ajustado donde importa: imagen y equipamiento visible.
Y ahí está su fuerza. En un mercado español dominado por SUV, una berlina grande, baja y con estética casi de coupé puede resultar exótica. Diferente. Incluso aspiracional para quien quiere algo distinto sin hipotecarse.
El MG7 no es el más eficiente ni el más avanzado. Pero sí representa una declaración de intenciones: tamaño generoso, diseño impactante y precio agresivo. Si algún día aterriza en España (quizá con algún tipo de electrificación) podría sacudir un segmento que muchos daban por amortizado.
Porque a veces, en el concesionario, no todo es lógica normativa. También cuenta esa primera mirada. Ese momento en que ves una silueta que recuerda a un RS7… y descubres que cuesta como un compacto.
