Piden más de 10 años de cárcel para Rafa Mir: así fue la agresión sexual según el angustioso testimonio de la víctima
Rafa Mir se ha visto envuelto en los últimos días en un escándalo tras ser denunciado por Omar El Hilali de dirigirle un insulto racista en el minuto 79 del partido Espanyol-Elche de LaLiga. Pero las malas noticias para el jugador no acaban ahí y acaba de conocer la petición de la Fiscalía tras ser procesado agresión sexual a una joven de 21 años.
Diez años y medio
Según adelantó el diario Las Provincias, el Ministerio Fiscal solicita para el delantero diez años y medio de prisión, concretamente nueve por el delito de agresión sexual agravada con acceso carnal (presuntamente le introdujo los dedos sin su consentimiento hasta en dos momentos distintos) y otros 18 meses de cárcel por el delito de lesiones.
Además de la pena de cárcel, el futbolista tendría prohibido comunicarse y aproximarse a menos de 500 metros de su víctima durante un plazo de trece años, según la petición de la Fiscalía, que también solicita como medida otros siete años de libertad vigilada y la inhabilitación especial para ejercer cualquier actividad, remunerada o no, que conlleve contacto con menores por un tiempo de ocho años.
En concepto de responsabilidad civil las indemnizaciones que debería pagar a la joven a la que presuntamente agredió sexualmente hasta en dos ocasiones, una en la piscina y otra en el cuarto de baño, asciende a 64.000 euros, según el escrito de calificación del fiscal, por las lesiones y daños morales que le ha causado.
La joven sufrió una contusión en el brazo derecho y desde que ocurrió el abuso sufre «un trastorno de adaptación con ansiedad mixta y estado de ánimo deprimido».
La angustiosa súplica de la víctima
Según el atestado de la Guardia Civil, "la introdujo en el baño, cerró la puerta y puso el pestillo para que no pudiera salir". Ella aseguró que estaba "en shock", que lloró y que suplicó que la dejara salir.
Pero Rafa Mir, según la declaración, no la escuchó y siguió a lo suyo. "La sentó encima de un lavabo y procedió a introducirle los dedos en la vagina si quitarle la falda pantalón". Ella le pidió, sin éxito, que "le dejara irse porque venía su padre a recogerla".
Rafa Mir, sin embargo, continuó con "tocamientos por todo el cuerpo", pero consiguieron empujarle, quitarle de encima, abrir la puerta y salir del baño". Los tocamientos, sin embargo, habían empezado antes, en el taxi que les llevaba de la discoteca a la casa. El jugador empezó a "tocar la vagina" a una de ellas y según la declaración su amiga pidió al taxi que parara porque quería cambiarse de asiento.
En su auto de procesamiento, la jueza del Juzgado de Instrucción número 8 de Llíria ya apuntó que “existen indicios y no meras sospechas" de dos episodios de agresión sexual, con empleo de la violencia, por parte de Rafa Mir, cometidas sobre la denunciante, una joven de 21 años. "El primero en la piscina y un segundo en el cuarto de baño. En ambos casos con acceso carnal al haberle introducido los dedos sin su consentimiento, y pese a que la víctima le decía que parase, que le soltase y le apartaba",sentenció.
