Sánchez congela el Senado: acumula dos años sin acudir a los plenos pese a su obligación de asistir una vez al mes
Una nueva anomalía democrática. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cumplirá este próximo jueves el segundo aniversario desde que acudió a la última sesión de control al Gobierno en el Senado, por lo que llevará 24 meses sin responder a preguntas de la oposición en la Cámara Alta.
Tal y como ha recordado Europa Press y ha podido confirmar LA RAZÓN, el pasado 12 de marzo de 2024 cuando el líder de los socialistas acudió por primera y única vez en lo que va de legislatura a un Pleno con preguntas en el Senado, la Cámara en la que el PP cuenta con mayoría absoluta.
Aquel día, el jefe del Ejecutivo tuvo que responder al PP sobre el 'caso Koldo' y por la comisión de investigación en el Senado que amenazaba con citar a su esposa, Begoña Gómez, así como a ERC por los compromisos adquiridos con Cataluña y al BNG sobre infraestructuras en Galicia. Desde entonces han pasado más de 24 meses en los que Sánchez ha alegado motivos de agenda para ausentarse.
Las excusas de Sánchez para no acudir al Senado
Desde Moncloa han apuntado a que no se siente bien tratado por el Senado, donde el PP cuenta con mayoría absoluta tras las últimas elecciones. El PP reformó el Reglamento del Senado el pasado mes de septiembre para obligar al presidente del Gobierno a acudir al menos una vez al mes a las sesiones de control salvo causa justificada e incluso la portavoz popular, Alicia García, elevó una queja formal pidiéndole que asista.
La última vez que se produjo su presencia en el Senado, que no en el Pleno de la Cámara, fue el pasado mes de octubre para responder ante las preguntas de la comisión Koldo. Ante esta situación, la mayoría que tiene el PP en el Senado ha activado ya el procedimiento para llevar a Pedro Sánchez ante el Tribunal Constitucional por su ausencia en un Pleno extraordinario de este año.
En concreto, los populares presentaron un choque con el Gobierno por la ausencia de Sánchez en el Pleno extraordinario que celebró el Senado a finales de enero para hablar sobre el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). Este choque institucional tiene ahora su recorrido y puede acabar finalmente en el Tribunal Constitucional.
