Aquella fue una sorprendente, turbulenta y mediática historia de amor y ahora es ‹Love Story', una serie que narra aquellos sucesos vividos entre la actriz Daryl Hannah y el político John F. Kennedy Jr.. Una relación que tuvo más de lo que se contó y que ahora, sin embargo, ha indignado profundamente a la intérprete al considerar que la muestra como «irritante, egocéntrica, quejosa y fuera de lugar». Ella era una actriz de éxito y de piernas larguísimas que había cautivado a millones de espectadores con películas como 'Blade Runner' o 'Splash'. Él era nada más y nada menos que el hijo de JFK y Jacqueline Kennedy Onassis, el príncipe de la dinastía Kennedy y la actriz deseada por todos se conocieron a principios de los 80, cuando las familias de ambos se encontraban pasando distraídos días de vacaciones en la isla caribeña de San Martín. No sería hasta años después, en 1988, cuando la pareja tendría otro encuentro, bastante más profético, cuando la tía de Kennedy, Lee Radziwill, se casó con el director Herbert Ross. Este acababa de dirigir a Daryl Hannah en 'Magnolias de acero', que se estrenaría al año siguiente. Lo que pocos sabían es que aquel reencuentro fortuito sería el pistoletazo inicial de una de las relaciones más tortuosas y mediáticas de finales de los 80 y principios de los 90. La pareja comenzó a salir y pronto comenzarían las diferencias, producto de dos caracteres tan volcánicos, seductores, deseados y hedonistas. Se harían frecuentes las peleas violentas, con objetos arrojados por la ventana y gritos con contenidos irreproducibles. También las románticas y apasionadas reconciliaciones, con rosas en la cama dibujando el mensaje «perdón, te quiero» e interminables fines de semana sin salir del dormitorio. Fue una relación que duró cinco años, si se incluyen también las numerosas idas y venidas, antes de romper definitivamente su volcánico vínculo en 1994, cuando todavía entonces se hablaba de boda interminente. Un año antes, Daryl Hannah haía dicho en 'Entertainment Weekly': «Todo esto se está volviendo muy molesto. Me preguntan sobre ello todo el tiempo. Esta mañana llamé al fontanero e incluso él me preguntó. ¡Ay, Dios mío! Solo intento arreglar mis tuberías. ¿Por qué la gente no puede hablar de otra cosa?». Todos hablaban del romance y todo se publicaba. Como aquella confidencia que contó una supuesta vecina de la pareja a la revista 'People' en 1993: había visto al alto moreno y guapo Kennedy en calzoncillos bailando con una Daryl Hannah descalza y con un cortito camisón que apenas tapaba nada. «Estaban haciendo un pequeño juego amoroso», diría antes de contar cómo él hacía cosquillas a la chica y ella salía corriendo. Esto era lo más suave de los dos que se contaba por entonces. Aquello no podía durar, entre tantos rumores de desmadres varios, y la ruptura solo sería cuestión de tiempo. Para entonces, los dos ya se odiaban. John John Kennedy apenas tardaría dos años en casarse con Jeanne Bessette-Kennedy, publicista de Calvin Klein, ante apenas 40 invitados en una ceremonia secreta celebrada frente a la costa de Georgia un 21 de septiembre de 1996. Casi tres años después, el 16 de julio de 1999, John F. Kennedy Jr., Carolyn Bessette y su hermana Lauren se precipitaron al océano Atlántico mientras volaban de Nueva Jersey a Martha's Vineyard, en Massachusetts, para asistir a una boda. Kennedy, que aún se estaba formando para ser piloto, iba a los mandos de la avioneta. Tenían 38, 33 y 34 años respectivamente. Los buzos de la Marina recuperaron sus cuerpos y a la mañana siguiente sus cenizas fueron esparcidas en el mar. Daryl Hannah continuó su carrera como actriz y ahora es una furiosa defensora de derechos y causas. Está casado con el legendario músico canadiense Neil Young y ahora rechaza 'Love Story' al considerar que el documental la presenta como alguien que ni es ni fue. «El personaje de Daryl Hannah que se interpreta en la serie no es ni remotamente una representación precisa de mi vida, mi conducta o mi relación con John», ha asegurado en una carta enviada a 'New York Times'. «Durante mucho tiempo he creído que involucrarse con la distorsión a menudo la amplifica. Pero una reciente serie de televisión que explota la tragedia sobre John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette presenta a un personaje que usa mi nombre y la presenta como yo. La decisión de presentarla como irritante, egocéntrica, quejica y fuera de lugar no fue casual», ha destacado. Y ha añadido: «Nunca he consumido cocaína en mi vida ni he organizado fiestas con cocaína. Nunca he presionado a nadie para que se case. Nunca he profanado ninguna reliquia familiar ni he invadido el homenaje privado de nadie».