Sonríe el SAT: México obtiene 400 mdp tras resolver conflicto con Luxemburgo por buque Zheng He
“Llegó el momento de administrar la riqueza”. México y Luxemburgo concluyeron el litigio internacional por el buque Zheng He mediante una solución amistosa que permitió cerrar el caso ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM) y derivó en una recaudación cercana a 400 millones de pesos para el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
El caso inició en 2023 con la detención de la embarcación en el puerto de Tampico, Tamaulipas, lo que dio paso a un diferendo jurídico que escaló al ámbito internacional por la interpretación de las normas fiscales y la jurisdicción aplicable sobre el buque.
El SAT y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informaron que el procedimiento se resolvió sin una sentencia de fondo, luego de que ambas partes solicitaron de manera conjunta la terminación del caso.
El TIDM ordenó el cierre del procedimiento una vez que México y Luxemburgo alcanzaron un acuerdo que puso fin a la controversia.
El comunicado de ambas dependencias señala que la solución se dio en el marco del derecho internacional y mediante mecanismos de diálogo entre ambos países.
¿Cómo surgió el conflicto entre México y Luxemburgo por el caso del buque Zheng He?
El conflicto inició en octubre de 2023, cuando autoridades mexicanas aseguraron el buque Zheng He en el puerto de Tampico, Tamaulipas, al considerar incumplimientos en materia fiscal y aduanera.
De acuerdo con reportes de 2023, la medida se ejecutó tras una revisión de comercio exterior realizada a bordo por autoridades aduaneras en el Golfo de México.
La empresa vinculada a la embarcación señaló que el buque operaba en tráfico de altura, sin carga destinada a importación, y que contaba con permiso para atracar en Tampico días antes de la inspección.
De igual forma, afirmó que el embargo afectó a 36 tripulantes de distintas nacionalidades —neerlandeses, croatas, belgas, filipinos, indonesios, indios y mexicanos— y cuestionó la competencia de las autoridades mexicanas para aplicar medidas de carácter fiscal sobre el buque.
México sostuvo que la embarcación estaba sujeta a disposiciones de comercio exterior y abrió un procedimiento conforme a su legislación. Bajo esta postura, el asunto debía resolverse en el ámbito nacional.
Luxemburgo, como Estado de abanderamiento, objetó la medida y llevó el caso ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar el 4 de junio de 2024, al señalar una posible afectación a sus derechos.
El diferendo se centró en la jurisdicción aplicable sobre el buque y en la naturaleza de las obligaciones fiscales. Posteriormente, la regularización permitió el cumplimiento de dichas obligaciones y derivó en una recaudación cercana a 400 millones de pesos para el SAT.
