Las opciones de Trump para reabrir el estrecho de Ormuz: de buques de guerra a la "isla petrolera"
La guerra de Irán cumple su segunda semana sin perspectivas de un final inminente y con el estrecho de Ormuz, uno de los pasos comerciales más importantes para la economía global, bloqueado. Como respuesta a la ofensiva de EE UU e Israel, Teherán optó por cerrar el enclave ubicado entre el golfo de Omán y el golfo Pérsico, llegando a aplicar medidas militares contra el tránsito del mismo, lo que en la práctica ha tenido un gran impacto al desestabilizar mercados y precios.
Si bien las peticiones de reapertura se han multiplicado, el régimen de los ayatolás no parece dispuesto a dar su brazo a torcer. La semana pasada, el recién nombrado líder supremo, Mojtaba Jamenei, aseguró en su primer discurso oficial -leído por una presentadora de la televisión pública- que el enclave estratégico permanecería clausurado "sin duda alguna". De forma paralela, fuentes como el Instituto Estadounidense para el Estudio de la Guerra, informan de que la República Islámica habría colocado minas en puntos clave de la ruta para disuadir a las navieras.
Donald Trump sigue buscando una solución. Este domingo el presidente de EE UU advirtió que la OTAN se enfrentaría a "un futuro muy malo" si los países aliados no contribuyen a reinstaurar la circulación, llegando a sugerir el envío de "buques de guerra" a Ormuz.
Las opciones para reabrir Ormuz
Una de las principales apuestas de la Administración estadounidense ha sido asegurar la escolta a los buques petroleros para que puedan cruzar el estrecho con seguridad. Una escolta en la que Trump afirmó que participaría la Armada estadounidense, así como efectivos de países socios, y que buscaría ofrecer protección o neutralizar posibles ataques.
Medios internacionales han apuntado a otros supuestos, aunque menos probables, ya que pasaría por el envío de tropas al terreno, algo que por el momento EE UU no contempla. Como apunta el Daily Mail, las tropas estadounidenses podrían lanzar una ofensiva para hacerse con la franja sur del país, destruyendo así los arsenales y misiles con los que podrían atacar a las embarcaciones que circulen por Ormuz.
Una tercera posibilidad, de acuerdo con el medio citado, sería la ocupación o el control de la isla de Jarg, considerada el centro de la industria petrolera de la República Islámica. De hecho, el enclave ya fue objeto de ataques por parte de EE UU. Durante esas acciones, algunas infraestructuras militares y el aeropuerto de la isla -situada en el golfo Pérsico- resultaron dañados. No obstante, fuentes iraníes sostienen que las instalaciones petroleras clave no sufrieron desperfectos y que la actividad continúa con normalidad, al tiempo que aseguran que los trabajadores del sector se encuentran ilesos.
