El hijo del etarra Josu Ternera y condenado por colaborar con ETA nombrado alcalde por unanimidad
Ya es oficial. El hijo del etarra Josu Ternera, condenado por colaborar con la banda terrorista, Egoitz Urrutikoetxea, se ha convertido en el nuevo alcalde de la pequeña localidad francesa de Lichans-Sunhar- en euskera Lexantzü-Zunharre- situada en el País Vasco francés. Debido al apoyo ofrecido, no será necesario concurrir a la segunda vuelta programada para el próximo domingo.
Tal y como avanzó LA RAZÓN ha obtenido el apoyo para comenzar su aventura política en Francia. Sin oponentes en la localidad francesa que cuenta con menos de 200 habitantes empadronados y con el 100 % escrutado, el hijo de uno de los implicados en el atentado de la T-4 y que sigue su proceso judicial que lidera el magistrado, Santiago Pedraz, ha obtenido 60 votos favorables que han certificado su puesto como regidor. Sin votos en contra, la votación se ha cerrado con 20 abstenciones, siete nulos y dos en contra.
En una visita a la localidad recogida por 'El Mundo' antes de comenzar el proceso electoral, los vecinos mostraron su confianza en la ideología abertzale de Egoitz definida como una "persona informada" y que "dinamiza mucho el pueblo con actividades culturales".
"Todos tenemos un padre y tenemos las mismas ideas que Egoitz", aseguró la antigua alcaldesa de la localidad, antes de que se produjera una movilización vecinal. Ante las banderas de Palestina colgadas en varias fachadas, recurrieron a "no hablar con fascistas". Mismo escenario se produjo con Txapote en un municipio cercano afincado en las montañas francesas.
De los tribunales por colaborar con ETA a la política
La situación en la que se encuentra contrasta con su situación hace menos de cinco años. En 2021 se encontraba sentado delante de un magistrado francés que le sentenció a dos años de prisión por colaborar con la banda terrorista. Gracias a un litigio judicial nunca llegó a cumplir la pena. En 2024 el Tribunal de Apelaciones de París mantuvo su condena, pero le exoneró de cualquier pena por la antigüedad de los hechos.
Se le acusó de haber alquilado con un nombre falso un apartamento y un garaje que fue utilizado por la banda armada para planear sus acciones fuera de España. En su defensa alegó que no formó parte del proceso para deponer las armas incautadas.
En la década de los 80 se calcula que al menos 400 etarras se refugiaron en las localidades cercanas a la frontera del Iparralde, denominación del territorio en euskera. No solo los enclaves montañosos fronterizos fueron los lugares de huida. En 2019, el padre del alcalde de la localidad, Josu Ternera, fue detenido en la demarcación de Saint-Gervais-les-Bains a las faldas del Mont-Blanc, una de las cumbres más altas de Europa.
