Ávila y Menorca, unidas por una gastronomía monumental
El restaurante abulense Caleña, ubicado en La Casa del Presidente, inicia las jornadas Cocinando en Gredos… y vuelta. Un viaje entre Diego Sanz y otros chefs invitados, cuyos menús únicos se inspiran en proveedores locales. En junio, José María Borrás retomará la conversación en Aquiara, su templo culinario en Menorca. Una pequeña arenisca, con una hendidura para depositar la carta que resume una deliciosa gastronomía arraigada en el territorio, adorna las contadas mesas dispuestas, con sobriedad, alrededor de una chimenea negra de diseño. Es una piedra cálida. Irregular. Acogedora. Y, según transcurre la sobremesa, cambia su tonalidad terrosa a un matiz anaranjado, como la muralla abulense que se observa tras la cristalera y que colinda con el jardín del hotel La Casa del Presidente: el remanso de serenidad que, tiempo atrás, fue la residencia familiar de Adolfo Suárez y, en la actualidad, acoge un hotel boutique de 10 habitaciones y el prometedor Restaurante Caleña. Aquí se sirve la propuesta monumental con la que el joven Diego Sanz ha irrumpido en la quietud empedrada de Ávila. Tras su paso por Zuberoa (2 estrellas Michelin), el mítico Refectorio de Abadía de Retuerta, el Noma de Copenhague (tan destacado en la lista The Worlds 50 Best Restaurants) y el laureado Barro de Ávila, el chef ejecutivo de Caleña ha emprendido, junto a Cristina Massuh, su propio camino. Un reto creativo que le permite dialogar con cada comensal, con los proveedores locales y, gracias a Cocinando en Gredos… y vuelta, con otros cocineros invitados, con quienes comparte talento y una emoción que se inspira en el kilómetro 0 de cada zona geográfica. Para la primera edición, cuya ida se celebró el pasado 12 y 13 de marzo, el elegido fue el chef de Aquiara, José María Borrás, cuya impronta menorquina quedó marcada en un menú único, elaborado ex profeso con ingredientes de temporada kilómetro 0. Acelga de Cebreros, tendones y pimentón El Sequero; Caracoles de Gredos con cangrejos menorquines; Pimiento rojo y chuleta Dehesa de la Serna o Miel de Gredos, pera y almendras, fueron algunos de los diez pases que se armonizaron con vinos de Comando G, Rico Nuevo y Las Pedreras. Un relato sabroso que mantuvo el suspense hasta el final. Un diálogo honesto entre dos chefs habituados a encontrarse en diversas ceremonias, como la que celebra la Guía Repsol para anunciar sus soles. Un viaje con retorno que tendrá su vuelta el 10 y 11 de junio en Aquiara, el restaurante que cobija el hotel Morvedra Nou de Menorca: ese lugar encantador que invita a disfrutar del silencio mediterráneo de La Ciudadela y que promete un menú, a 4 manos, que clama por una cocina auténtica.Gas
