Inglaterra vuelve este domingo al Estadio Azteca para enfrentarse al furor de los anfitriones, que juegan su último partido del Mundial en la Ciudad de México, y los fantasmas de su pasado: hace cuarenta años que el equipo británico no pisa el terreno donde fue eliminado por 2-1 frente Argentina en la Copa del Mundo de 1986, en un mediodía en el cual Diego Maradona hizo de las suyas tanto con la mano como con sus pies. Desde ese episodio el equipo británico no ha vuelto a disputar un partido en los más de 2.200 metros de altura de la capital mexicana. El clima social es de expectativa absoluta. Este domingo la Ciudad de México estará repleta de pantallas gigantes en la vía pública, las camisetas verdes dominan las calles y el fútbol, como nunca, flota en el ambiente y está en todas las conversaciones. Probablemente sea el encuentro más importante para el equipo tricolor en décadas. El equipo inglés aterrizó este viernes en el Aeropuerto Internacional de Toluca (AIT), procedente de Kansas City, donde eliminó en la ronda anterior a la Republica del Congo. Aterrizaron en un vuelo chárter de Aeronexus, que tuvo una duración de 3 horas y 9 minutos, de acuerdo con reportes de tráfico aéreo. Posteriormente, el conjunto inglés abordó el autobús oficial y salió rumbo a la Ciudad de México, resguardado por un amplio dispositivo de seguridad. En Toluca se reunieron más de 200 aficionados, algunos de ellos con camisetas de Inglaterra, quienes aguantaron bajo la lluvia. Sin embargo, ya en las cercanías a la concentración inglesa, aparecieron cientos de aficionados mexicanos que comenzaron a insultar a los jugadores que descendían del autobús. Los gritos más intensos fueron contra Harry Kane y Jude Bellingham. En las últimas horas, exjugadores de la selección inglesa como Peter Raid o Paul Merson, o con trayectoria en la Premier League como Jason Cundy, enfatizaron en entrevistas las dificultades que se encontrarán en el Azteca los dirigidos por Thomas Tuchel. Peter Reid, quien jugó como mediocampista en el Mundial de 1986 toda la fase de grupos en Monterrey, a unos 500 metros sobre el nivel del mar, y en cuartos de final en el histórico 2-1 ante Argentina en el Azteca, aseguró que nunca logró aclimatarse para jugar a más de 2.000 metros de altitud. «En realidad nunca te aclimatas del todo. Una vez que llegas y estás por encima del nivel del mar, es diferente. Inglaterra se toma muy en serio el deporte, entrenan en gimnasios para prepararse, pero cuando llegas ahí (a CDMX) se nota la diferencia», dijo este viernes en una entrevista para el programa BBC Breakfast. «No creo que la selección mexicana tenga ningún jugador que pudiera entrar en la selección de Inglaterra, pero cuando juegas con la afición y en ese estadio, con esa altitud sobre el nivel del mar, pienso que será un partido muy difícil», explicó Merson a la cadena Sky Sports.