El puente de San Telmo sigue esperando sus toldos. Todavía habrá que esperar al menos un mes más para empezar a ver instaladas las nuevas estructuras, donde después, se incorporarán las velas. Pese a que según explican desde Heliopol a este periódico «no ha habido ningún problema» sí que se han dado contratiempos que han retrasado notablemente los tiempos del proyecto, que debería haber estado listo en cuatro meses y medio . Es más, según cuentan desde la constructora, utilizar los elementos que ya estaban en el puente -farolas y barandas- ha sido un gran aliciente para que la obra encare su séptimo mes. Diferente hubiera sido empezar desde cero, con una renovación total del mobiliario urbano que a ojos de la empresa «hubiera acelerado los tiempos». La principal casuística fue que aparentemente las 18 farolas que hay en cada lado y que servirán como fustes para las velas, no son exactamente iguales. Algo que no se tuvo en cuenta a la hora de planificar el proyecto y que se ha descubierto sobre el terreno . Esto implica que cada una de ellas llevara ensambladas piezas diferentes para que todo encaje «como un puzzle». Piezas que han estado elaborándose durante unos seis meses. Los toldos se apoyan mediante una estructura metálica, a su vez desmontable, formada por una serie de pórticos curvos transversales anclados a las farolas existentes y a unos postes de pequeña altura integrados en los frentes de barandillas, que se atan entre sí mediante vigas longitudinales interiores que arriostran las farolas, y exteriores coincidentes con los límites del puente. Dichas vigas se han concebido con los mismos acabados que las barandillas y farolas existentes. Este diseño arquitectónico del entoldado requiere asimismo de un faldón vertical entre las luminarias que hace al sistema aún más eficiente. Más allá del toldo, la obra implica otras cuestiones como arreglar todo el pavimento , cosa que ya se ha acometido en lado derecho del puente (según el sentido de la marcha desde Los Remedios). Asimismo, está prevista la renovación de la luminaria tanto con proyectores de luz adosados en las farolas existentes orientados hacia los paños textiles, de forma que actúen como difusores de luz indirecta hacia la acera; y por otro, se van a instalar balizas bajas en las nuevas piezas insertadas en los frentes de barandillas. Teniendo en consideración el único lado sobre el que se está actuando ahora mismo, la obra está entre un 50 y un 60% de su ejecución, indican a ABC fuentes del proyecto. Con todo ello, se estima que las estructuras puedan empezar a instalarse a principios de agosto. Se pretende acelerar los tiempos lo máximo posible, también trabajando en horario nocturno, aunque desde Heliopol se admite que «las obras de construcción son así»; en el sentido de que se sabe cuándo se empieza, pero no cuando se acaba. A ello se le suma las limitaciones que el paso de peatones, tráfico rodado y tráfico fluvial, implican en una obra en un puente respecto a la de una vía pública al uso. Una vez esté el primer margen acabado se empezará con el segundo, ya que tanto por movilidad como por seguridad no se pueden hacer ambos a la vez, aunque se espera que con la experiencia actual los tiempos se aceleren mucho. Desde la constructora se hace hincapié en que también se ha tenido que interrumpir los trabajos varias veces, tanto en Navidad, Feria como los días de presentación de la serie Berlín, ya que el río fue el epicentro de las celebraciones.