Es uno de los comunicadores más influyentes de España, pero su historia personal está marcada por una infancia de dificultades tras la muerte de su padre cuando tenía apenas once años. Carlos Herrera, actual director de 'Herrera en COPE', líder de las mañanas radiofónicas según el Estudio General de Medios de 2026, ha recordado en diversas ocasiones aquellos años de penurias económicas y el papel clave de su madre, doña Blanca. Nacido en Cuevas del Almanzora (Almería) y criado en Mataró (Barcelona), el comunicador vivió una etapa feliz en lo emocional, aunque complicada en lo material. «No fluía el dinero en casa, vamos, que no había nada», confesó en una entrevista, donde subrayó que fue su madre quien sostuvo el hogar tras el fallecimiento de su padre, dermatólogo de profesión. La situación obligó al periodista a continuar sus estudios gracias a distintas ayudas. Recibió una beca del Montepío para cursar el bachillerato y otra del Patronato de Huérfanos que le permitió acceder a la Facultad de Medicina. «Estoy aquí por todas esas ayudas», reconoció, mostrando un profundo agradecimiento por el apoyo recibido en una etapa decisiva. Aunque llegó a licenciarse en Medicina, su vocación por la comunicación apareció pronto. Con 20 años debutó en Radio Sevilla, iniciando una trayectoria que le llevaría a convertirse en una de las voces más reconocibles del país. Su paso por emisoras como Radio Mataró o Radio Miramar consolidó un estilo propio que terminaría triunfando a nivel nacional. En ese camino, la figura de su madre fue clave también en lo personal. Herrera ha recordado con cariño cómo ella detectó su facilidad para expresarse desde niño, apodándole «el niño verbigracia». «Yo soy lo que soy gracias a mi madre», ha afirmado en múltiples ocasiones. Aquella infancia sin recursos marcó su carácter y su relación con el trabajo y el dinero, valores que, según ha explicado, le han permitido mantener los pies en la tierra pese al éxito.