Los huesos sufren durante el verano. En esta época del año se suceden las lesiones y fracturas por un uso habitual de chanclas y otros calzados, como advirtió la nutricionista Boticaria García en 'Y ahora Sonsoles'. Este calzado debería limitarse a trayectos muy cortos, como bajar a la piscina, pero que muchas personas utilizan para andar durante largos períodos de tiempo. Por esto es importante escoger bien el calzado. Para ayudar a elegir correctamente, el podólogo Hector Alonso ha clasificado los diferentes tipos de sandalias típicas del verano. El doctor ha colocado en el quinto lugar (el peor puesto del ránking) a las chanclas tanga o chancla de dedo. «La poca sujeción y el poco acople del pie al calzado hace que los dedos tiendan a agarrarse y produzca dedos en garra», advierte. En el cuarto puesto coloca a las cuñas. El cirujano reconoce que le gusta su sujeción, pero también explica que el tacón puede generar inestabilidad y torceduras en el tobillo. El experto en Cirugía Podológica de Mínima Incisión sitúa las sandalias romanas como la tercera mejor opción. «Quizás demasiado planas y la sujeción, al ser en la pierna, no te sujeta tanto el tobillo», valora. Las cangrejeras son la segunda opción para Héctor Alonso: «Tienen un poquito más de suela, un poquito más de tacón. La sujeción hace que el pie se acople mejor al calzado, pero le falta un poco de adaptación a nivel de los dedos». El calzado ideal para el verano es el Birkenstock. El podólogo afirma que tiene una suele consistente y un buen soporte en el arco. Además, destaca que la sujeción aporta estabilidad al pie y se puede «ajustar» con una hebilla.