En estos meses de verano, los turistas se proponen encontrar los mejores sitios para huir del calor sofocante. Se desplazan a zonas de montaña, en el norte, y de valles donde el sol no pegue con tanta intensidad. Si bien el destino por excelencia es una playa, y en España tenemos más de 3.500 para elegir- hay muchas personas que se decantan por los escondites de agua dulce. Aragón es una de las regiones del país que más puede presumir de sus fuentes de agua naturales. Un pantano, unas piscinas naturales o un río, las posibilidades son muchas cuando se trata de reffrescarse en el interior de la península. Hoy ponemos el foco en una de estas zonas que querrás visitar este verano. Está a algo más de 1 hora en coche de la playa más cercana, la de Vinarós (Castellón), pero tiene un encanto propio que la pone por encima del Mediterráneo. Las aguas del Ebro son así: claras, fluidas y frescas, ideales para una excursión con amigos o familia sin necesidad de viajar largas horas hasta la costa. Hablamos de las piscinas naturales de Aguaviva (Teruel). El río Bergantes recorre los límites de esta localidad y deja a su paso unas pozas perfectas para el baño. Existe a lo largo del recorrido del río una zona idónea para los saltos, el nado y una jornada tranquila a remojo. La zona de baño 'Cananillas' está reconocida por su estado de conservación y calidad de sus aguas por el Ministerio de Sanidad, la única en la provincia de Teruel junto al río Matarraña en Beceite. «Las pozas y playas del río Bergantes en Aguaviva, Teruel, son un lugar de escándalo. Aguas limpias y de temperatura templada para que los disfrute toda la familia», escribe Turismo Aragón en su perfil oficial de X junto a un vídeo de unos bañistas saltando al agua cristalina. El Ayuntamiento anima a que los turistas conozcan esta obra de la naturaleza que «ofrece abundantes y preciosos espacios naturales, ya que el carácter torrencial del río, con fuertes estiajes y caudal irregular, ha labrado espectaculares marmitas, cuevas y pozas, además de generar espectaculares playas naturales», en su página web. Aquellos que se aventuren a conocer este paisaje desubrirán un agua cristalina, la imponencia de los montes de pinos y la belleza de la acción humana en el pueblo, con contrucciones de piedra con siglos de historia. Lo que más le impresionará será la forma sinuosa de los meandros del río. «La acción del río sobre capas duras de conglomerados del Terciario produce espectaculares formas de erosión. A la vez, sedimenta nuevas gravas y arenas que hacen que el aspecto del río cambie tras cada avenida, evidenciando así el poder de la dinámica fluvial. El nombre del municipio, Aguaviva, se explica por sí solo», apunta la autoridad.