Los costos de los viajes
Antes y después de cada visita papal a un país surge siempre la pregunta de su costo y se avanzan cifras aproximativas que casi nunca acaban de ser confirmadas. Sucedió con la visita de León XIV a España. Desde la Conferencia Episcopal su vicesecretario para Asuntos Económicos Fernando Giménez Barriocanal adelantó que podría costar en torno a 15 millones de euros. Se acabó reconociendo que fueron 25 los millones empleados y que los beneficios recaudados podrían alcanzar los 125 millones. El interrogante ha vuelto a plantearse con el viaje a Francia del 25 al 28 de septiembre. A principios de julio los obispos franceses estimaron que el presupuesto rondaba los 15 millones pero ahora la suma que se baraja se acerca a los 20 millones.
Es preciso señalar que los Estados visitados corren con los gastos que supone garantizar la seguridad de las personas que acudirán a los actos programados y del propio Papa, si bien este viaja siempre acompañado por su habitual equipo de la Guardia Suiza y de la Gendarmería pontificia, que aseguran su inmunidad personal. Las iglesias implicadas, por su parte, financian las instalaciones de los actos litúrgicos siempre que no tengan lugar en templos.
Los Papas no disponen de un avión privado y en sus desplazamientos utilizan para salir de Roma una aeronave de la compañía de bandera italiana, actualmente la ITA Airways; dentro del país visitado lo hacen en aviones nacionales (en España, Iberia y en Francia, Air France). Siempre viajan con un séquito de cardenales y colaboradores de la Secretaría de Estado. También se acepta en el avión papal a un grupo reducido de periodistas que pagan su viaje y su alojamiento.
