El truco definitivo para evitar los fraudes al vender en plataformas: “A un estafador no se le grita, se le hace esperar”
Los armarios cada vez más llenos y los trasteros a rebosar de cosas que ya no se usan. Ropa, accesorios antiguos y todo tipo de objetos que no hacen otra cosa que ocupar un espacio que no sobra en muchas casas españolas. Para acabar con todo esto y a la vez sacar un dinero extra que puede venir muy bien, muchas personas optan por vender sus cosas en plataformas como Vinted o Wallapop. El proceso de venta es muy sencillo: se sube el objeto, se negocia el precio y se acuerda la entrega, que puede ser de forma presencial.
El pago se produce al entregar el objeto cuando no hay un envío. Si es en efectivo no hay mayor problema, pero cuando tiene lugar por transferencia bancaria o Bizum todo cambia. El pago normalmente es inmediato, pero se abre la puerta a distintas estafas que son más habituales de lo que se cree. El usuario de X 'CR Sánchez' compartió su experiencia con una publicación en dicha red social y alertó al resto de usuarios sobre un repetido engaño y cómo evitarlo.
Así es la estafa de Wallapop: cómo evitarla
Al principio todo ocurrió con normalidad: "Vendo mi bici por Wallapop: 350 € y quedo con el comprador para que la vea". Quedó satisfecho y llegó la hora del siguiente paso: el pago. Ahí empezó el intento de engaño: "La prueba, asiente y me enseña su pantalla: "Hecho, te acabo de hacer el Bizum". Sin embargo, eso no era así: "En mi móvil no ha llegado nada". Ahí está el engaño que buscan los estafadores, intentar hacer creer que se ha hecho el pago cuando no es así.
Su reacción fue eficaz: "Conozco esta estafa. No le acuso. Me apoyo en la bici, sonrío y le digo una sola frase: Perfecto. Estas cosas a veces tardan. Como no tengo prisa, esperamos juntos a que llegue". No le dejó marcharse hasta recibir un pago que no llegaba, pero el vendedor seguía aparentando normalidad: "Cinco minutos de silencio. Él mirando su móvil, yo preguntándole por sus rutas". Sin embargo, el Bizum suele llegar de manera inmediata.
Sin Bizum, pero con bicicleta
Al no hacerlo, fue directo: "Tranquilo. Y si no llega, la Policía Nacional detecta las capturas falsas en un minuto. ¿Llamamos y salimos de dudas los dos?". Ahí acabó todo: "Recogió su casco, murmuró 'mejor vuelvo con efectivo' y no volvió". Utilizó un adiós cordial al haber sido descubierto, pero no cumplió su objetivo. La receta contra este tipo de engaños es clara y sencilla: únicamente hay que fiarse de lo que aparece en nuestro móvil y no completar la entrega hasta comprobarlo.
Todo fue muy diferente después: "La bici la vendí esa misma tarde, a otra persona. Bizum real: en mi pantalla". Compartió un consejo muy claro para todos aquellos que operen en dichas plataformas: "La próxima vez que alguien te enseñe un pago en su móvil, recuerda esto: un pago solo existe cuando aparece en el tuyo". Sentenció de manera directa con un aviso: "Todo lo demás es teatro. Y a un estafador no se le grita: se le hace esperar. Ese día casi pierdo 350 € por confiar en una pantalla ajena".
