Rocío Osorno tiene el vestido de Zara perfecto para las invitadas de septiembre por menos de 90 euros
Septiembre es probablemente uno de los meses más complicados a la hora de vestirse para una boda. El verano todavía no ha terminado del todo, pero los colores y tejidos que funcionaban en junio o julio empiezan a dejar paso a una paleta más cálida. Rocío Osorno acaba de dar con una solución que encaja precisamente en ese cambio de temporada y, además, está en Zara.
La diseñadora ha elegido un vestido midi estampado de la firma de Inditex que se aleja de las siluetas ajustadas para apostar por un patrón amplio y con mucho movimiento. Una elección especialmente interesante para las invitadas que buscan ir arregladas sin recurrir al típico vestido de ceremonia y, sobre todo, sin renunciar a la comodidad.
El vestido de invitada de Zara de Rocío Osorno cuesta 89,95 euros
El modelo tiene un precio de 89,95 euros (REF: 9079/019/703) y destaca por su estampado en tonos marrones, ocres y beige, una combinación que hace que resulte especialmente apetecible de cara a septiembre. Presenta escote en pico, manga larga y una silueta muy fluida que cae holgada sobre el cuerpo y gana volumen gracias a sus amplias mangas.
Precisamente esa construcción es una de sus mayores ventajas. No necesita ceñirse a la cintura para resultar sofisticado y el tejido ligero mantiene el movimiento del vestido, algo que permite llevarlo ahora con sandalias y seguir aprovechándolo cuando las temperaturas comiencen a bajar.
De hecho, la propia propuesta de Zara demuestra su potencial más allá de una boda, combinándolo con botas altas de ante, el mismo vestido cambia completamente de registro y puede continuar funcionando durante el otoño.
Rocío Osorno lo combina con accesorios negros y dorados
Para llevarlo a un terreno claramente de invitada, Rocío Osorno ha prescindido de complementos en los mismos tonos tierra y ha creado contraste con sandalias negras de tacón y un clutch negro con detalles dorados.
El toque más especial, sin embargo, aparece alrededor del cuello. Osorno ha añadido una gargantilla ancha con detalles brillantes, acompañada de pendientes largos y varios brazaletes dorados. Las joyas elevan inmediatamente un vestido que, por su patrón relajado, también admitiría combinaciones mucho más informales.
