La increíble capacidad ahorradora de los cargos de Podemos
Miguel Ardanuy, responsable de Participación y diputado de Podemos en la Asamblea de Madrid, es un prodigio de la economía, al menos de su economía. El joven cargo de Podemos, de 24 años, jura en su declaración de bienes que en el año 2014 ganó 10.300 euros (9.300 de su sueldo del partido). Pese a que pagó 429 euros de IRPF y dio 3.000 euros en microcréditos a Podemos para sus campañas, el parlamentario reconoce tener en depósitos bancarios 17.559 euros. Casi tan espectacular como los 65.000 euros ahorrados por el líder, Pablo Iglesias, en un año con ingresos de solo 40.000. Ardanuy es solo uno de casi una decena de extrañas declaraciones de bienes presentadas en la Asamblea de Madrid, con el nexo común de la espectacular capacidad ahorradora con escasos ingresos.
Ramón Espinar (29 años), diputado de la Asamblea madrileña y también senador por designación autonómica, paga mensualmente 580 euros por el alquiler de su vivienda, según asegura en su declaración (en la que explica que tiene depositados 580 euros como fianza por la misma), es decir, 6.960 euros anuales en concepto de vivienda. Todo un problema financiero, ya que declara ingresos por solo 7.841 euros por su trabajo de “analista político en medios”. Sin embargo, lejos de agobios, Espinar reconoce tener en sus cuentas bancarias 4.873 euros, desde luego antes de tener también sus sueldos de parlamentario.
Ramón Espinar, una de las voces más vehementes de Podemos, es politólogo y, al margen de alguna beca, su trayectoria profesional se limita a trabajos de investigación política y presencia en medios de comunicación. Ardanuy explica en su biografía oficial que en sus 24 años ha comenzado la carrera de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense (donde ha sido discípulo de la cúpula de Podemos) y en la de Santiago de Compostela: “Pronto comencé a participar en el movimiento estudiantil”. Luego se volcó en el 15M y de ahí a Podemos, donde es también secretario de Organización en Madrid. Ninguna actividad profesional conocida.
Raquel Huerta, 27 años, es diputada de la Asamblea de Madrid elegida el pasado mes de mayo. En su biografía explica que es también licenciada en Políticas por la Complutense y fue asistente de la eurodiputada Tania González en Bruselas. Su salario en 2014 fue de 8.820 euros, cobrado y tributado íntegramente en Bélgica (ella dice “en Bruselas”). Su cuenta bancaria asciende a 10.644 euros, casi un 20% más de lo que ganó en todo el año.
Otro de los pesos pesados de Podemos con cargo institucional es el parlamentario madrileño Pablo Padilla (27 años), director de campaña de Podemos en las autonómicas de 2015. Padilla se explaya en su biografía al explicar que es licenciado en Sociología, y que ha trabajado como camarero, repartidor de publicidad y montador de escenarios. También detalla en la declaración jurada ante la Asamblea sus emolumentos: Por tertulias televisivas, 1.300 euros; por montaje de escenarios, 640 euros; Sesiones formativas, 474 euros; reparto de publicidad, 150 euros, y colaboraciones en medios digitales, 154 euros, lo que suma unos 2.700 euros ganados en todo un año. Su cuenta bancaria asciende a 7.276 euros, casi tres veces lo que ganó en todo el año.
Aunque Podemos asegura hacer bandera de la transparencia, sus diputados no siempre dan muchos detalles en su declaración jurada. Por ejemplo, es habitual en el apartado en que se ha de informar de si se tiene un vehículo en propiedad, que solo escriban “vehículo”, sin especificar marca ni modelo. No es el caso, sin embargo, del diputado Marco Candela, abogado especialista en vivienda, que asegura que os rendimientos por su trabajo se limitaron a 4.169 euros, completados por 146 de intereses por sus cuentas bancarias. En el banco tiene 7.000 euros, pese a que ese mismo 2015 se ha comprado un Toyota Auris híbrido, cuyo precio es superior a los 21.000 euros.
También es difícil de comprender la posición económica de Isidro López Hernández, de 42 años, que no proporciona ningún dato biográfico en la página oficial de la Asamblea de Madrid. En la de Podemos explica que es sociólogo y que trabajó en el Observatorio de Sostenibilidad de la Universidad de Alcalá de Henares. Hasta que fue elegido diputado estaba desempleado, según consta en su Acta de Declaración de Bienes ante la Asamblea. En la misma explica que recibió 11.200 euros como subsidio de desempleo. Estos emolumentos los completó con “charlas y conferencias”, por las que ganó 350 euros. Hacienda le devolvió 15 euros por el IRPF, con lo que ganó en todo el año 11.500 euros. Aún así logró ahorrar 2.044 euros. Pero el dato más llamativo es que en septiembre de 2015, tras ser elegido diputado, adquirió una vivienda en Madrid. Según explica, de su puño y letra, recibió “una donación familiar de 315.000 euros para la adquisición de una vivienda principal”.
La mayor parte de los grandes ahorradores de Podemos son jóvenes cargos muy implicados en el partido. Hay varios diputados que aseguran no haber recibido ningún ingreso en todo el año, como Isabel Serra (26 años), de la que no hay datos en su biografía oficial. Otros, como Eduardo Fernández Rubiño (24 años), sin biografía oficial, ahorró el 50% (5.239 euros) de los 13,121 que ganó en 2014. Hay diputados que resulta difícil entender de qué han vivido, ya que ingresaron en todo el año solo 4.900 euros, como Miguel Ongil. Pero también hay profesionales acaudalados, como la doctora en medicina Mónica García Gómez (41 años). Propietaria de dos pisos (un tercio de su propiedad), no tiene hipotecas y sus cuentas bancarias reflejan un saldo a favor de 121.422 euros.
