Jorge Olcina (Alicante, 1966) advierte en esta entrevista, desde su doble condición de experto en territorio y clima, de que el cambio climático aumenta la intensidad de los periodos de sequía y obliga a cambiar el chip en la gestión del agua, pero exige también un ejercicio a la Administración para que sepa explicarlo a los afectados. El sur peninsular (Guadalquivir, cuencas andaluzas del Mediterráneo) y el Atlántico, Guadiana, Miño-Sil y cuencas internas de Cataluña son ahora mismos las zonas de España más afectadas por la sequía. El geógrafo alicantino defiende la vigencia del trasvase Tajo-Segura, pero también advierte de que, por razones climáticas (disminución de las lluvias), el envío de caudales desde el Tajo puede verse comprometido en los próximos años. Considera por ello que la planificación debe cambiar y hacerse adaptada a los recursos hídricos y destaca la eficiencia con la que se gestiona el agua en ciudades como Alicante y Benidorm, y en la agricultura de vanguardia de la provincia.