Ataque de celos de Meloni al no ser invitada a la cena con Zelenski: «No hay una Europa de primera y otra de segunda»
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Es alta la tensión entre Roma y París. Hay desconfianza entre el presidente francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y no parece que se entiendan, lo que se refleja en sus divergencias políticas y en las punzantes declaraciones que se han dirigido durante el Consejo Europeo celebrado en Bruselas. A su llegada a la capital belga el jueves, Meloni mostró su profundo malestar contra Macron, después de la cena que organizó el miércoles en el palacio del Elíseo con el presidente ucraniano Volódimir Zelenski, invitando también al canciller Scholz. La primera ministra italiana quedó excluida, algo que hubiera sido inconcebible con su antecesor, Mario Draghi. Basta recordar el viaje que realizaron juntos Macron, Scholz y Draghi a Kiev el 16 de junio. Eran otros tiempos. Meloni atacó con cierta rabia al presidente francés por el encuentro del Elíseo: «Me ha parecido inoportuna la iniciativa del presidente Macron. Entiendo los problemas de política interna y el deseo de privilegiar las opiniones públicas del propio país, pero en algunos momentos hacerlo corre el riesgo de ir en detrimento de la causa. Nuestra fuerza debe ser la unidad«. Noticias Relacionadas estandar No Reino Unido no descarta enviar aviones de combate a Ucrania Ivannia Salazar estandar No Ucrania denuncia que dos misiles rusos han atravesado el espacio aéreo de la OTAN antes de impactar contra su territorio Rafael M. Mañueco Inmediata y gélida fue la respuesta de Macron, para destacar la supremacía del eje franco-alemán, y con cierto veneno al final de la frase: «No tengo comentarios que hacer sobre las declaraciones de Meloni. Quise recibir al presidente Zelenski con el canciller Scholz, creo que estábamos en nuestro papel. Durante ocho años, Alemania y Francia han tenido un papel particular en el tema de Ucrania. Y creo que también depende de Zelenski elegir el formato que quiere«. Macron le dejó claro a Meloni esa primacía en la Unión Europea, formalizada hace ya tiempo entre la única potencia nuclear de la UE junto a la mayor economía continental. Es decir, Italia está detrás, en inferioridad de condiciones, pero Mario Draghi logró incluirse, con diplomacia y buenas relaciones, como tercer interlocutor, aunque con dificultades en ocasiones. Era otra historia. Ahora se reflejan las divergencias políticas e ideológicas entre el Gobierno de derechas de Meloni y el centrista de Macron. Dicen los analistas que el presidente francés mira a Meloni y ve a Marine Le Pen, aunque las diferencias entre ellas son notables. Defensa de los «intereses de Italia» La primera ministra italiana ha intentado minimizar la tensión diplomática con París, destacando que «no se ven comprometidas mis relaciones con Macron, pero cuando hay algo que no funciona, debo decirlo». Giorgia Meloni volvió este viernes a destacar que «frente a los que piensan que la política exterior italiana era simplemente dar una palmadita en la espalda sin tener en cuenta los intereses italianos, yo creo que los intereses de Italia son más importantes». En consecuencia, la presidenta de Hermanos de Italia ha vuelto a criticar el «error político» de Macron con su iniciativa del miércoles en el Elíseo: «¿La reunión de París entre Macron, Scholz y Zelenski? Faltaban 25 presidentes de la UE. No hay una Europa de Serie A y Serie B. Quien piensa que es un club donde están los que cuentan más y los que cuentan menos, el que diga que hay una primera y una tercera clase se debe recordar del Titanic. Porque cuando el barco se hunde no importa cuánto has pagado por el billete». Algunos medios en Italia, críticos con Giorgia Meloni, han señalado que la primera ministra se ha visto aislada, después de que Macron y Scholz hayan hecho ver su papel de guía en el apoyo europeo a Kiev sin contar con Italia. Pero Giorgia Meloni rechazó esas críticas, reivindicando un papel central de Italia: «El tema fundamental es que Italia es una nación lo suficientemente central en la UE, como para tener que decir cuándo no está de acuerdo en algo. En el pasado, para Italia era suficiente con estar en una foto, y esto bastaba para describir nuestra centralidad«. Mensaje a su electorado París y Roma no podrán tensar demasiado sus relaciones, porque hay intereses comunes entre ambos países, según destaca el historiador y sociólogo francés Marc Lazar, profundo conocedor de la política italiana: «Francia es el segundo socio comercial de Italia. Por razones económicas y respetabilidad internacional, el Gobierno Meloni tiene necesidad de mantener buenas relaciones con la Unión Europea». «Hay que tener en cuenta -añade el politólogo francés a La Stampa- el peso que tienen en la relación las respectivas políticas internas. Una parte del electorado de Meloni es muy crítica con Francia y de vez en cuando necesita enviar mensajes contra la arrogancia al otro lado de los Alpes. Por su parte, Macron, se enfrenta al desafío interno de Marine Le Pen». De esos mensajes de Meloni habrá tomado buena nota su electorado para los importantes comicios regionales del 12 y 13 de febrero en Lombardía y Lazio, donde Hermanos de Italia confía en destacar como primer partido. Además, al final del Consejo Europeo, la primera ministra italiana se ha mostrado muy satisfecha del resultado en el capítulo de economía y sobre todo de inmigración: «Se ha cambiado el enfoque, que es muy diferente al de los últimos años. Por primera vez se ha escrito una frase que nunca antes había aparecido: 'la inmigración es un problema de la UE y necesita una respuesta de la UE'«. Un éxito que se ha apuntado Giorgia Meloni.

