De Olona, de Puente y de la parte más oscura de la política
La venganza es una bebida muy apetitosa que no sacia la sed. El desagravio sirve muchas veces para hacer justicia, pero rara vez calma la ira del vengativo... y tampoco le ayuda a recuperar lo que ha perdido. El gran público seguramente no conozca a Cecilio Vadillo, un profesor de instituto que se metió a la política hace unos cuantos años, pero que nunca alcanzó las altas cotas a las que aspiraba. Es un tipo que hasta el pasado marzo militaba en el PSOE y que hace unas semanas montó un partido que se presentó a las elecciones en Valladolid. Las que perdieron los socialistas, los de Ós ...

