El juguete más peligroso de la historia
En la década de 1950, existía un gran entusiasmo -y también optimismo- por el uso de la energía atómica (tanto es así que se veía como la gran solución a los problemas energéticos del futuro), de ahí que la posibilidad de una energía barata y abundante propiciara la aparición de un insólito “juguete” como este. Incluso el fabricante de coches Ford creó un prototipo de automóvil de propulsión nuclear, y otras empresas prometieron hasta aviones operados por reactores nucleares. No fue del todo extraño (aunque ahora lo contemplemos horrorizados), que algo como lo que vamos a ver, apareciera en escena.]]>

