La provincia de Alicante afronta desde este martes su cuarta huelga conjunta de jueces y fiscales, convocada en toda España por cuatro asociaciones judiciales. Unos paros que se esperan con una participación muy nutrida entre los jueces, pero con un alcance más limitado entre los fiscales. Tanto en la Audiencia de Alicante como en el Palacio de Justicia de Benalúa ya se han empezado a suspender juicios, aunque la cifra real de seguimiento no se va a conocer hasta que este martes se compruebe quién va a secundar o no los paros. La huelga está convocada para los días 1, 2 y 3 de julio y con ellos los dos colectivos pretenden expresar su protesta por las reformas que el Ministerio de Justicia prevé poner en marcha para regular el acceso a la profesión, acusando al Gobierno de comprometer la independencia judicial con los nuevos criterios de selección de jueces y la regularización de los sustitutos.