Quien no ha marcado con un compás su inicial sobre la superficie de este mueble quizá se haya limitado a estampar sus imaginaciones a lápiz para borrarlas más tarde con una goma de cuyo nombre, el de una ciudad italiana, muchos sí queremos acordarnos. Y es que si las ilusiones y miedos pudieran ser absorbidos por un objeto, el protagonista de este anuncio tendría su propia película de James Wan. La famosa cuenta de X (antes Twitter) "Yo fui a la EGB" ha sido la encargada de desatar la melancolía colectiva y un sentido de pertenencia que va más allá de las fronteras de la provincia, aunque es esta la responsable, en parte, de haber desatado la euforia: "Se regala en Alicante, ¿alguien lo quiere? No puede ser más EGB", reza el post.