Petra Martínez y su mensaje sobre la vejez que emociona a toda España: la lección que aprendió a los 81
Una actriz que florece con los años
La popularidad de Petra Martínez se disparó tras su papel en la serie La que se avecina, donde encarna a Doña Fina, una vecina mordaz que rompió con el estereotipo de la anciana complaciente. “He florecido de mayor”, confesó. Su éxito televisivo llegó después de los setenta, un momento en el que muchos actores se retiran, pero que para ella significó un nuevo comienzo.
Con humor, reconoce que nunca buscó ser una “abuelita buena”: “Me encanta que mi personaje sea malo. Las mujeres mayores también tienen derecho a ser malas si quieren”. Esa rebeldía la define, del mismo modo que su negativa a aceptar el envejecimiento como un obstáculo. En sus palabras, hay un eco de quienes entienden el arte como una forma de mantenerse despiertos frente al mundo.
Teatro, cine y vida compartida
Junto a su marido, el también actor Juan Margallo, fundó Uroc Teatro, compañía con la que recorrieron medio mundo. Ambos fueron referentes del teatro independiente y cómplices de una misma pasión por las tablas. La actriz recuerda con emoción los años compartidos y cómo el escenario se convirtió en su hogar común.
Su energía no reside solo en la interpretación. En su día a día, observa la vida con curiosidad: “Veo a mujeres que hablan en las cafeterías y dicen que están cansadas de cuidar de los demás. Antes era distinto. Ahora tenemos derecho a ser libres”. Su mirada combina ternura y reivindicación, una mezcla que la ha convertido en referente intergeneracional.
La edad como medida, no como límite
Para Petra Martínez, el tiempo no es un enemigo, sino una herramienta para conocerse mejor. “Con la edad empiezas a notar que tienes menos posibilidades para hacer algunas cosas, pero tienes que limitarte a las posibilidades que tienes y seguir adelante”, afirmaba. Citando a Clint Eastwood, añadía: “No quiero que salga el viejo que llevamos todos dentro”. Una frase que define su visión del envejecimiento como un proceso de aceptación activa.
Libertad, deseo y palabra
La actriz ha defendido siempre la naturalidad en temas que muchos consideran tabú. En la gala de los Premios Feroz, cuando habló de su papel en La vida era eso, sorprendió por su sinceridad al mencionar la masturbación femenina: “Si te gusta, hazlo. Es maravilloso”. Para ella, hablar de placer y deseo a su edad es una forma de romper silencios que pesan sobre las mujeres mayores.
En redes sociales, donde suma cientos de miles de seguidores, mantiene el mismo tono cercano y libre. “Hay que aprovechar las comunicaciones como sean”, dice. Sin pretenderlo, se ha convertido en una influencer senior que inspira a quienes ven en ella una prueba de que la curiosidad no tiene fecha de caducidad.
Una lección de vitalidad
El mensaje de Petra Martínez trasciende lo personal. “La vida es todo lo que haces hasta que te mueres, y todo lo que puedas hacer es de maravilla”, resumía. Su actitud ante la edad es, en sí misma, un manifiesto: seguir adelante, con humor, con deseo y con la certeza de que la libertad también se conquista cumpliendo años.
En tiempos donde la juventud parece medida de valor, su ejemplo ofrece una alternativa luminosa. No se trata de negar la vejez, sino de habitarla con plenitud. Envejecer, como demuestra Petra Martínez, puede ser un acto de creación y, sobre todo, de amor propio.

