Bebés y mayores
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En los centros de salud se dispone del servicio de Pediatría, pero la población de mayores y ancianos supera con creces a la infantil y las necesidades del geriatra en estos centros no se contempla, por lo que es de razón acometerla por parte de la Administración y por parte de la sociedad, que carece de la información que esta especialidad sanitaria ofrece. Otro punto a considerar es la necesidad de los servicios de Gerontología en las residencias de mayores, sobre todo en las de ingresados provenientes de los servicios agropecuarios, cuya deficiente formación y la carencia de dotes psicosociales les merma a la hora de socializar con los compañeros, impidiéndoles vivir su momento. Guillermo Navas. Valencia de Alcántara (Cáceres) Desde que dejé mi estado natal, California, he encontrado tres dúos que personalmente son indiscutibles en Madrid: la música clásica y un traje elegante, el café con churros y el dúo que me ayuda a empezar estos días después de desayunar. El otoño y el Retiro. Hay muy pocas cosas más compatibles que este parque y esta temporada, en la que vivimos ahora mismo. El barroco y el neoclásico del Retiro se impregnan de esa ola de hojas otoñales, amarillas y rojas, y algunas que permanecen verdes, dándonos esa señal de que el otoño está aquí para alejarnos y salvarnos de un verano que ha quedado en la historia por sus calores y sequedad extrema. Desde que llegué a esta ciudad el año pasado, uno de los pocos deseos con los que me quedo es que este parque jamás pierda su esencia como el pilar simbólico de la cultura occidental en esta gran capital hispana. Cada sección (o zona) de este parque es fotografiada todos los días por turistas y gente local; pero también merecen ser narradas y contadas. Cada vez que me doy mi paseo por el Retiro por la mañana –especialmente en el otoño, cuando uno tiene puesto su abrigo preferido– me acuerdo de una frase de mi autor madrileño favorito, el gran referente literario para mí. Francisco Umbral dijo en su día que «Madrid es un género literario, o muchos». Si es así, este parque debe ser siempre el prólogo de Madrid como ciudad, cada vez que se habla de ella de manera narrativa. No estoy completamente seguro de qué día, mes y año Umbral escribió eso durante su vida, pero no me sorprendería que fuese durante esta época del año, cuando paseaba por el Retiro con algún abrigo elegante y su fiel bufanda mientras le caían hojas otoñales. El Retiro es el Retiro independientemente de la temporada, pero el otoño en particular le da esa chispa de glamur que ninguna otra temporada le puede dar. . Ese equilibrio entre el abrigo largo, el barroquismo y el romanticismo que se ve en este parque (ya sea entre parejas o el amor propio que se da uno con cada paseo a solas) es algo que jamás se nos puede escapar. Guillermo Mijares-Vazquez. Madrid

