El lituano Aidas J., de 50 años y conocido en medios policiales como "el gastrojeta", se las prometía felices esta mañana cuando ha pasado detenido a disposición del juzgado de guardia de Alicante y ha sido puesto en libertad y a disposición del juzgado de Instrucción número 1 para someterse a un juicio rápido por el último "simpa", donde también fingió una indisposición y se tiró al suelo. Mientras esperaba para dicha vista oral, la Policía Nacional le ha vuelto a colocar los grilletes tras acordar el juzgado de Instrucción número 5 de Alicante su ingreso en prisión para cumplir 42 días de reclusión por no haber pagado las multas de dos juicios anteriores por sendos delitos de hurto y estafa, cometidos en diciembre del pasado año.